.

 

 

DANGEROUS, contado por Teddy Riley

.

 

DANGEROUS, contado por Teddy Riley


"Dangerous impulsó mi carrera a otro nivel”, confiesa el mega-productor internacional Teddy Riley.

“En 1991, me llamaron por teléfono para pedirme que produjera algunos temas de Dangerous”. ¡Esas cosas no pasan todos los días! “No, por supuesto que no”, reconoce ante la inmensa magnitud del encargo. No obstante, Dangerous era un disco de Michael Jackson, así que las ventas estarían garantizadas y no habría demasiada presión…

“De hecho, eso suponía más presión”, confiesa. “No quería fallar a Michael, y me alegro mucho de que no fuera así.

“No admite comparaciones con Thriller”, dice Riley. “Thriller es un álbum bestial, Bad es un gran álbum, y Dangerous está a medias entre esos dos”. Thriller encandiló a todo el mundo, entre otras cosas, gracias al impulso de la novedosa MTV, pero ahora Michael necesitaba un sonido más ‘actual y callejero’.

Buscaban un productor capaz de entender lo que hacía falta para que el ídolo marcase distancias con esa nueva generación de artistas negros y urbanos que aspiraban a robarle su guante de lentejuelas.

“Con Dangerous recuperé el aspecto más crudo del R’n’B, con mucha carga de funk”, dice Riley. “Lo grabamos en el estudio Record One (California) y terminamos las mezclas en Larrabee Studios.

Utilicé un montón de equipos añejos para conseguir el sonido que necesitábamos –sobre todo, consolas Reed y SSL XL. Siempre he preferido lo retro a lo digital, suena mucho mejor… más cálido”.

Tuvimos muchas reuniones antes de empezar la producción, donde me describía el sonido que pretendía conseguir. Un día me puso una canción del álbum que hice con Guy (cantada por mí) y me dijo que quería ese sonido, ese tipo de impulso”.

“Era muy exigente, y siempre me obligaba a ser innovador y diferente. Dedicábamos un montón de horas a cada tema; teníamos todos los elementos necesarios, pero había que lograr la mezcla perfecta.

En especial, Michael invertía mucho tiempo en las voces, y a veces las grababa por su cuenta. Ya sabes, le gusta hacer las cosas a su manera –a menudo, ni siquiera requería mi presencia en cada sesión. El trabajo con él fue una auténtica inspiración. De algún modo, asimilé su manera de trabajar y seguí ese patrón.

Michael cambió mi forma de abordar la producción con otros artistas. Entre otras cosas, Dangerous me enseñó que los temas deben estar bien compuestos antes de empezar a grabar nada. La composición debe ser perfecta”.

“No sabría elegir los elementos más decisivos de este álbum. ¿Mi música o sus letras? Diría que las dos cosas, no había una parte más floja que la otra. Ése fue el motivo de que nos saliese un álbum redondo, y de que vendiera tantas copias”.

“Lo primero que hago es buscar un buen gancho. Después, hago un boceto del tema y se lo paso a uno de mis colaboradores para que componga la letra y el concepto de la canción. Luego termino el resto de la música y, más o menos, pongo la guinda al pastel”.

“¡Para recrear mi sonido, necesitarías todos esos antiguos equipos analógicos! Cuando empecé a producir en mi cuarto, no tenía muchos medios, apenas una vieja caja de ritmos DMX y un Yamaha B30, así que intenté hacerlo de la mejor manera”. “En el caso de Dangerous, casi todos los sonidos procedían de teclados Roland, en particular D-50 y XP-10. También utilicé un sampler Akai, y poco más.

La verdad es que era muy selectivo, no quería entretenerme con un montón de teclados y equipos distintos”. “Para empezar, tocaba unos cuantos instrumentos durante un buen rato en busca de posibles samples, luego los grababa en un CD que siempre tenía a mi lado para utilizar esos sonidos cuando los necesitase. Más tarde, seleccionaba unas cuantas muestras en función de cada tema, las procesaba con diversos efectos y hacía capas con los resultados”.

“También recomiendo colaborar con un buen compositor. Bernard Bell escribió un montón de temas conmigo, así como Michael Powell. Cuando trabajábamos juntos, yo llegaba con la música, la idea y el gancho, y él terminaba de escribir la canción. Funcionaba muy bien, en serio”.

“Las sesiones de grabación de Dangerous no fueron la típica rutina de nueve a cinco, nos quedábamos en el estudio hasta muy tarde –¡aunque siempre regresaba al estudio a las nueve de la mañana del día siguiente! Sin duda, pienso que siempre habría que producir a media noche; es la mejor hora del día para hacerlo…”.

 

 

 


Ir a
:



 

Ir a página principal