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BAD

Publicación: 31 de agosto de 1987
Grabación: 5 de enero de 1985 – 9 de julio de 1987

Cinco años tardó Michael en editar “Bad”, coproduce con Quince Jones todo el álbum, la totalidad de las canciones son de su autoría, excepto dos.

Tanto en sus planteamientos líricos como musicales, Bad, logró crear la máxima expectativa entre los seguidores de Michael Jackson, ya que para septiembre de 1987 se anunciaba la puesta a la venta del álbum y tuvo que sufrir las inevitables y engorrosas comparaciones con el álbum Thriller.

A principios de agosto de 1987, las emisoras de radio de Europa y los Estados Unidos comenzaron a radiar “I Just Can’t Stop Loving You”, una balada a dúo con Siedah Garrett.

Bad es un disco experimental, hiperproducido, recargado de instrumentos y efectos, en el que Jackson y Quincy Jones, nuevamente a la cabeza de la producción artística, intentan buscar nuevos sonidos, como el dance de la época, el R&B (soul y funk) y el hard rock

Michael Jackson deseaba batir un nuevo récord con este disco: publicar en formato single (sencillo a 45 rpm de la época) las diez canciones (once en la edición en cd) que formaban el álbum. Casi lo consiguió, ya que fueron 9 los sencillos publicados, tanto en single, como en single promo.

Bad es uno de los álbumes más vendidos de todos los tiempos, con más de 35 millones de copias vendidas en todo el mundo. En 2017, la Recording Industry Association of America (RIAA) lo certificó con disco de diamante. Fue nominado a seis premios Grammy, y ganó en la categoría «Mejor arreglo para álbum – no clásico» y «Mejor videoclip» (por «Leave Me Alone»). En los Billboard Music Awards de 1989, Jackson recibió el primer «Spotlight Award» (que reconoce a artistas destacados) y Bad ganó el premio «Álbum del año».

​Las sesiones de Bad finalmente generarían más de 60 canciones en varios estados de finalización. En un momento consideró lanzarlo como un álbum de tres discos.

  1. Bad
  2. The Way You Make Me Feel
  3. Speed Demon
  4. Liberian Girl
  5. Just Good Friends
  6. Another Part Of Me
  7. Man In The Mirror
  8. I Just Can’t Stop Loving You
  9. Dirty Diana
  10. Smooth Criminal
  11. Leave Me Alon

GRABACION

Jackson llamó a su estudio casero en Hayvenhurst “el laboratorio”. Allí es donde se creó la magia con un pequeño grupo de músicos e ingenieros, incluidos Matt Forger, John Barnes, Chris Currell y Bill Bottrell (a menudo conocido como el “Equipo B”). Ahora se ha convertido en una leyenda que Jackson escribió “100 millones” en el espejo de su baño, la cantidad de álbumes que esperaba que Bad vendiera. La cifra era más del doble de lo que Thriller había vendido hasta ese momento. Tal era el alcance de la ambición de Michael.

Sin embargo, no era solo el éxito comercial lo que buscaba. Jackson quería innovar. Les dijo a sus colaboradores que quería crear sonidos que el oído nunca había escuchado.

En muchos sentidos, Bad fue la mayoría de edad de Jackson como artista. Quincy Jones lo desafió desde el principio a escribir todo el material y Jackson respondió, escribiendo nueve de las 11 pistas que componían el álbum y docenas más que quedaron fuera. “Estudia a los grandes”, se escribió en una nota a sí mismo, “y hazte más grande”. Habló de la “anatomía” de la música, de la disección de sus partes.

CRITICA DISCOGRÁFICA

La nueva cara de Michael Jackson dio pie a muchos comentarios. Su música también había cambiado pero despertó menos interés que lo primero. El álbum era fenomenal. Era lo que presentaba un disco candente, extraño, nuevo y menos facilón que sus predecesores.

En un estilo hijo del techno, el hip-hop y el punk-funk aderezada con infinidad de pinceladas imaginativas y coloristas, “Bad” se adelantó a muchas cosas, incluido el metal-funk. Es un disco de laboratorio que, a pesar de la imagen de los videoclips, es producto del estudio de grabación y no tiene nada de callejero, ni de realista. En su autobiografía, Michael reivindica el derecho del artista a dar rienda suelta a su inventiva y no conformarse con sus propias experiencias como fuente de inspiración.

Cuando “Bad” se editó, el mundo de la música popular estaba en crisis. Solo había una solución: hacer un disco que fuese indiscutible, hacer un disco como “Bad”. Estribillos y ritmos irresistibles, elementos futuristas, ruidos industriales, interpretaciones sobrecogedoras, letras polémicas…

Se emplearon, para un proyecto tan ambicioso y laborioso las últimas novedades de la tecnología musical con liberalidad y generosidad pasmosas. Un impresionante elenco de invitados de lujo: las voces de gospel del coro de Andrae Crouch y los Winans, los cantantes sudafricanos Letta Mbulu y Caiphus Semenya, el legendario organista de jazz Jimmy Smith, Stevie Wonder, etc.

Un dato curioso del lanzamiento de “Bad” fue que el 31 de agosto de 1987 sólo se puso a la venta en el formato de cassette, el compac disc y el vinilo se dieron a conocer el 7 de septiembre.

Bad alcanzó sus calificaciones más altas con el himno “Man in the Mirror” (posiblemente la pieza central emocional del álbum), el instantáneamente pegadizo “The Way You Make Me Feel” y el suspenso “Smooth Criminal”. 
Gran parte del éxito de las canciones proviene de que Jackson suena menos preocupado por lograr un éxito que supere sus trabajos anteriores que por cantar grandes melodías. 

The Atlantic – John Murph – 19 de Septiembre de 2012

Bad – RollingStone – David Sigerson, 22 de Octubre de 1987

Bad es el trabajo de un talentoso cantautor con su propia agenda estética sesgada y la destreza técnica para llevarla a cabo. Deje que los encinólogos pagados revisen la letra pequeña en busca de pistas para comprender el complicado mundo de Jackson. ¿”Dios, te necesito” en el dúo carnal “No puedo dejar de amarte” constituye una blasfemia a raíz de su partida de los Testigos? ¿Es la nota del transatlántico “Mother & Joseph Jackson” una hoja de té de discordia familiar o un término informal de tratamiento? ¿A alguien realmente le importa?

Tampoco debe importarle a nadie más que a los beneficiarios de sus ventas anticipadas si Bad mueve 4 o 12 o 50 millones de unidades. Las comparaciones con Thriller no son importantes, excepto esta: incluso sin una grabación histórica como “Billie Jean”, Bad es un disco mejor. El relleno, “Speed ​​Demon”, “Dirty Diana”, posiblemente “Liberian Girl”, es el relleno de Michael, lo que lo hace más rico, más sexy, mejor que los olvidables de Thriller: “Baby Be Mine”, “PYT (Pretty Young Thing ) ”, “The Lady of my life”.

Dejando los turbios bancos de conjeturas, en cuanto a ventas, cirugía facial, religión, ¿lo está obteniendo y, de ser así, de quién o qué? — podemos volar hasta el corazón de una obra ingeniosa. Bad ofrece dos canciones, su título y “Man in the Mirror”, que se encuentran entre la media docena de las mejores cosas que ha hecho Jackson. Un tercero, “The Way You Make Me Feel”, es casi igual de bueno.

Una vez más, Jackson ha escrito canciones como sueños, y una vez más tiene la inconsciencia de presentarlas sin interpretación. “Speed ​​Demon”, la canción del auto, es una pequeña y divertida historia de poder, en la que el superego de Jackson le da una multa a su id; “Smooth Criminal” puede ser el resultado de retirarse demasiado pronto después de una película de Brian de Palma. Es sangriento, pero casi al estilo de las palomitas de maíz de “Thriller”. Como en sus mejores canciones, el lenguaje de forma libre de Jackson nos mantiene conscientes de que estamos al borde de varias realidades: la película, el sueño que inspira, el mundo despierto que ilumina.

Si estas canciones, incluso “Smooth Criminal”, con su incesante “Annie, ¿estás bien?” — parecen menos amenazantes que las canciones de ensueño anteriores, como “Heartbreak Hotel” y “Wanna Be Startin’ Somethin'”, es porque la perspectiva de Jackson ha cambiado. Ya no es la víctima, la verdura que quieren comer, sino un observador preocupado o un participante con poder. Por ejemplo, “Dirty Diana”, el hilo de una canción sobre un depredador sexual, no apunta a la oscuridad de “Billie Jean”; en cambio, Jackson suena igualmente intrigado y aprensivo ante un desafío sexual, pero se siente libre de aceptarlo o resistirse. Como en muchas de las canciones más esquemáticas, el productor Quincy Jones reúne sus golpes más extravagantes (ruido de la multitud, guitarra de Steve Stevens y arreglos de cuerdas de John Barnes) para hacer una grabación sustancial a partir de una melodía insustancial.

“Bad” no necesita defensa. Jackson revive la progresión de “Hit the Road, Jack” y demuestra (con una letra que comienza con “Tu trasero es mío” y termina con la pregunta “¿Quién es malo?”) puede superar a cualquiera en cualquier momento. Cuando Jackson declara que “el mundo entero tiene que responder ahora mismo”, no se jacta, sino que hace una declaración de hecho con respecto a su extraordinario estrellato.

En “Man in the Mirror”, una canción que no escribió, Jackson va un paso más allá y ofrece una homilía directa de compromiso personal: “Estoy empezando con el hombre en el espejo / Le estoy pidiendo que cambie su forma de ser. / Y ningún mensaje podría haber sido más claro / Si quieres hacer del mundo un lugar mejor / Mírate a ti mismo y luego haz un cambio”.

Los francotiradores han descartado esto como una visión solipsista de los ochenta del compromiso político, pero nadie desde Dylan ha escrito un himno de acción comunitaria que haya conmovido a tantos como “We Are the World” de Michael (y Lionel). Y ningún plan tan grandioso puede tener éxito sin los primeros pasos privados que Jackson describe aquí.

La mejor manera de ver Bad no es como la secuela de Thriller. Más bien, imagina un álbum compuesto por “Style of Life”, “Blues Away”, “Bless His Soul”, “Shake Your Body (Down to the Ground)”, ” Heartbreak Hotel” y “Can You Feel It”, de los LP de los Jackson, y “Don’t Stop ‘Til You Get Enough”, “Working Day and Night”, “Billie Jean”, “Beat It” y “Wanna Be Startin’ Somethin’”, de los discos en solitario de Michael. Vea la música de ese álbum fenomenal como la declaración de apertura de Michael Jackson, el artista autónomo. Vean a Bad como su primer sucesor fascinante.

Su habilidad para encontrar las palabras adecuadas para expresar sentimientos universales fue igualada por su creciente habilidad como compositor, productor y arreglista. 
Con la mano segura y la experiencia de Quincy Jones, amplió su paleta sonora en Bad.  Al igual que Thriller, tocó R&B, pop, dance y soul, e incluso más que ese álbum y su famoso sencillo de guitarra “Beat It”, Bad agregó rock a la mezcla.  Jackson, ya sea vocalmente, compositivamente o coreográficamente, fue una esponja, absorbiendo las numerosas influencias que lo rodeaban y personalizándolas todas. El nivel de energía de Bad apenas flaquea de principio a fin, con una producción brillante, ritmos deslumbrantes, armonías impecables y abundancia de ganchos.  Rebosante de creatividad,  Bad pudo haber sido la última vez que Jackson realmente estaba marcando las tendencias, no persiguiéndolas.

Bad 25 – Joe Marchese – 18 de Septiembre de 2012 – thesecondisc.com


Bad de Michael Jackson – Regreso al futuro – Jorge Luis García – elcadilacnegro.com

“Bad”, el disco que confirmó a Michael Jackson como el gran dominador global de la década de los 80, el que significó su definitiva madurez y le afianzó como uno de los artistas más inventivos y revolucionarios de su tiempo. También es el disco de los cinco números uno en la lista de Billboard (en la época en que ser número uno tenía relevancia), el que corroboró que el videoclip podía ser algo más que unas meras imágenes de acompañamiento de la música y el que hizo correr ríos de tinta porque el artista que aparecía en su portada no se parecía al del LP anterior. Es el disco de las correas, los remaches y las hebillas, pero también el del sombrero y la chaqueta blanca de gangster. “Bad” es, en definitiva, uno de esos discos emblemáticos que podías encontrar en la estantería de un yuppie y un heavy, uno de esos extraños casos que logran poner de acuerdo a melómanos del más diverso pelaje y condición. “Bad” es mítico para los miembros de una generación que ya nos habíamos cagado la pata abajo con los zombis de “Thriller” y que habíamos sido cegados por el fulgor del guante de lentejuelas y el hipnótico “moonwalk”.

“Bad” es un disco valiente y, a su modo, arriesgado. Una obra que tiende puentes hacia el futuro desde un respeto reverencial por el pasado. De la mano del gran Quincy Jones (en su tercera y, desgraciadamente, última colaboración), Michael Jackson se embarca en un cuidadísimo y ambicioso trabajo de laboratorio que, sin embargo, nunca queda ahogado por la tecnología de última generación, las programaciones o los sintetizadores, sino que desprende una fuerza y una imaginación indiscutibles. Es un disco plenamente adulto en el que propio MJ compone nueve de sus once temas (bueno, diez en la edición cassette que yo tenía; “Leave me alone” es un bonus track para el entonces incipiente soporte de CD), que bucean, amplificando el patrón seguido en “Thriller”, en un océano de pop, soul, funk, disco, góspel, rock e incluso heavy metal. La exuberante producción de Jones se beneficia de la colaboración de un elenco de músicos de postín, como Jimmy Smith, Greg Philinganes, el coro de Andrae Crouch, Paulinho da Costa o el mismísimo Stevie Wonder. El resultado es un torbellino de ideas arrebatadoras a las que el paso del tiempo apenas ha restado un ápice de su “punch” original.

Bad, que vendió millones de unidades, fue (y sigue siendo) tan importante para la cultura pop de la década de 1980 como el surgimiento del Walkman, o las películas de Volver al futuro. Al igual que Thriller de 1982, es un álbum que pareció encontrar fácilmente un hogar dentro de la colección de discos de rockeros y pop, punks y poetas por igual.
Y Bad fue solo eso: casi un paquete de grandes éxitos, generó nueve sencillos exitosos. 
Su campaña en las listas no comenzó con el título, sino con I Just Can’t Stop Loving You, número uno tanto en los EE. UU. como en el Reino Unido. La canción principal se disparó al número 1 en los EE. UU., seguida de The Way You Make Me Feel, Man in the Mirror y Dirty Diana. 
La estrella de Jackson estuvo en su apogeo durante la década de 1980, pero la fama nunca garantiza la aprobación de la crítica. 
Sin embargo, Bad fue tan bien recibido por la prensa como por los fans de Jackson.  Es una rareza especial: un gigante comercial sin fallas en la calidad a lo largo de sus 48 minutos.
La producción de Quincy Jones es estricta pero productiva, cada canción respira y nunca está abarrotada de elementos innecesarios. 
Dirty Diana es notablemente delgada, aparte de la extravagante guitarra de Steve Stevens, pero poderosa también. 
Pero nada de lo que estaba por venir en la carrera de Jackson podría quitarle el brillo a esta impresionante, imperecedera y esencial obra maestra del pop.

BBC – Micke Buzo

Bad – Matthew Allen – 18 de Agosto de 2017 – theroot.com

El material del álbum es Jackson de alto calibre. “Es interesante para mí reflexionar sobre el álbum Bad , y me doy cuenta de que tengo más canciones favoritas en este álbum que en cualquier otro álbum de MJ”, declaró Swedien en su libro In the Studio With Michael Jackson .

De hecho, la versatilidad de Jackson como compositor estuvo a la vista, mostrándolo en su forma más variada e imaginativa. El escritor Nelson George se refirió a la naturaleza expansiva del arte de las canciones de Bad en su libro Thriller: The Musical Life of Michael Jackson: “De los tres álbumes en solitario producidos por Quincy Jones, Bad suele ser eclipsado por Off the Wall y Thriller . Sin embargo, canción por canción, es probablemente la más profunda de la trilogía Jones/Jackson”.

La voz de Jackson a lo largo de las 11 pistas fue más maleable y compleja de lo que la gente estaba acostumbrada. Su agradable tenor alto, rico en vibrato y melisma, fue confiado y generoso en temas como “The Way You Make Me Feel”, “Liberian Girl” y “Another Part of Me”. Su tono más áspero, profundo y percusivo en la canción principal, “Speed ​​Demon” y “Smooth Criminal” ilustraron su deseo de hacer de su voz un instrumento literal en el arsenal de Jones. El discreto staccato y la dicción de “I Just Can’t Stop Loving You” y el fervor del gospel y la reverberación de “Man in the Mirror” ofrecieron pruebas de las habilidades emocionales de Jackson.


ANALISIS DE LAS CANCIONES

1 – Bad:
Michael Jackson

Fue el segundo corte en el cual Michael se pregunta: Quien es malo?. Se inicia aquí la era de la computadora dentro de la música, el sistema “Acusonic Recording Process D”. El tema ocupó muy pronto el puesto número uno del Hot100 Americano. La canción fue inspirada de un hecho policial: un chico al que cargaban en el colegio se vuelve malo, roba un banco, mata a una persona y termina en la cárcel.
Michael nos demuestra que sabe del negocio. Cuatro pesados acordes con trompetas y sintetizadores subiendo en la escala comienzan esta canción. Entonces Michael nos muestra el distintivo sonido que dominará la sección de los versos y coros. La distintiva línea del bajo asciende y vuelve a comenzar en el tiempo débil.
Más teclados son añadidos y la misma figura es repetida con variaciones vocales e instrumentales. Michael comienza con voz baja y con cada frase se vuelve más fuerte hasta explotar con enojo en los coros. Líricamente, esta es la parte positivamente retadora. En su libro Moonwalk, Michael habla sobre ser malo como ser el mejor. Esta sección y los coros prueban que él es malo.
Cuenta Bruce Swedien ingeniero de sonido “Este álbum comenzó a grabarse un lunes 5 de enero de 1987. Quincy le había dado en principio el título “Pee” a la canción “Bad”, que debía ser un dúo con Prince, como una pelea callejera, ¿Se imaginan un video en el que Michael comienza cantándole a Prince:”Your butt is mine”?. Estuve presente en un par de reuniones entre Prince, Michael y Quincy. Al final Prince se dio cuenta de que no podía con la canción, quizá porque Michael no la estaba haciendo lo suficientemente tenebrosa, y dejó el estudio diciendo: Será un gran éxito, aunque yo no participe!” .

2- The Way You Make Me Feel:
Michael Jackson

La canción fue lanzada el 1 de diciembre de 1987 y es uno de los temas que le dan fuerza al elepé. Comienza con un pop electrónico de medio registro y rueda antes de que las rítmicas percusiones y el bajo comiencen la canción.
Michael canta los versos con voz brillante y entusiasta.
La letra de los coros es básica, pero la estructura es interesante. La voz principal de Michael canta una línea. Entonces el “grupo de Michaels” de trasfondo repite la línea en armonía.
Lo que hace que el álbum Bad sea tan atemporal es la forma en que Jackson pudo complementar esta innovación tecnológica con cualidades más orgánicas y conmovedoras. En ” The Way You Make Me Feel “, por ejemplo, el implacable movimiento de acero del ritmo se yuxtapone con todo tipo de cualidades naturales e improvisadas que le dan a la canción su encanto: las improvisaciones vocales, el chasquido de dedos, el blues. armonías, los gruñidos y jadeos percusivos, las exclamaciones. El ingeniero de grabación Bruce Swedien habla de cómo dejó todos los hábitos vocales de Jackson como parte de la “imagen sonora general”. No quería que la canción fuera “antisépticamente limpia” porque perdería su efecto visceral.
Originalmente titulado Hot Fever, fue uno de los mayores éxitos del álbum, alcanzando el número 3 en el Reino Unido y convirtiéndose en el tercer sencillo número uno consecutivo de Bad en los Estados Unidos.

3 – Speed Lemon:
Michael Jackson

Esta canción comienza con el sonido de una motocicleta mientras inicia la música. Tiene una de las líneas de bajo mas innovativas de Michael, tanto en los versos, como en los coros. La voz de Michael es rasposa y vehemente. La letra habla por si sola “I gotta really burn this road” (“tengo que incendiar el camino”).
Como siempre, las voces de trasfondo en los coros (“Speed demon”) son sensacionales, aunque la mayor parte de la canción es en el tono más grave de Michael. Canta el puente en un registro más agudo. Parece tener una lección en ella “You’re preachin’ ‘bout my life like you’re the law” (“hablan de mi vida como si fueran la autoridad”) ¿Podría ser la gente que lo persigue la prensa o hasta algunos seguidores obsesivos?.
Una guitarra firme hace un solo breve mientras el vehículo acelera y Michael grita “Go!”.
Con su percusión palpitante y línea de bajo, la canción es uno de los ejemplos más fuertes del álbum de un proceso utilizado en todo el álbum llamado “Sonic Fantasy”, que consistió en incorporar efectos de sonido para brindarle al oyente una experiencia que incita a una visualización de la música, en este caso, muestras de motores acelerados y motocicletas a toda velocidad.

4 – Liberian Girl:
Michael Jackson

Esta es probablemente una de las más perfectas baladas de Michael Jackson. Habla de un auténtico sentimiento con una joven mujer en un lenguaje extranjero a lo largo de la canción. También hay sonidos exóticos de aves. Los teclados son una mezcla de las usuales y sutiles cuerdas occidentales de Michael y otros que suenan como citaras y marimbas.
Los versos están llenos de apasionados susurros de amor. Los coros son vibrantes con sus impecables armonías. Su final prueba la habilidad de Michael de hacer magníficas improvisaciones.
Dice Bruce Swedien, Ingeniero de Sonido “Liberian Girl” es una de mis canciones favoritas de toda la música que he grabado con Michael. ¿Quién podría pensar algo así, excepto Michael Jackson?. Es asombrosa, la simbología, todo en ella es sencillamente una fascinante fantasía. Me encanta la intro. Quincy llevó a Leta M’Bulu que decía en Zulu: “Naku penda piya. Naku taka piya. Mpenziwe.” Creo que esas sexys y pocas palabras le dan una identidad a esta maravillosa canción. La voz de Michael en ella es absolutamente estelar.”
Michael optó por usar su propia canción y trabajó con el ingeniero Bruce Swedien para crear efectos de sonido tropical y ruidos de animales para evocar el espíritu de África.

5 – Just Good Friends:
Terry Britten y Graham Lyle

Líricamente esta es similar a “The girl is mine”. Stevie Wonder y Michael se dicen el uno al otro no asumir nada porque la chica en cuestión esta seduciendo al otro. Ambos confían en los coros que la chica lo ama “aunque nunca muestra interés”. La letra es astuta, los instrumentos son puro pop ochentosos, pero es la cooperación e interacción de las dos sorprendentes voces la que hace a esta pieza.
Los versos y coros que cada uno canta son interesantes para contrastar. Michael es primero así que canta directamente y solo agrega improvisaciones entre la letra. Ya que Michael hace todas las voces de trasfondo, las usa para acentuar ciertas frases como “before you make a big mistake”. Michael ha establecido la melodía, así que Stevie siente que puede hacer más improvisación usando a letra.
La parte más interesante de la canción es el puente. Michael canta “wa’ve got a problem here”, Stevie canta “I can see the signs”, Michael canta “I guess the lady”, y ambos cantan “is still making up her mind”. ¿Alguien quiere especular sobre quien es la voz más aguda y quien es la más graves cuando armonizan en la última palabra?.
La canción cambia de tono después del puente y los dos improvisan juntos en los coros hasta que la música se desvanece.

6 – Another Part Of Me:
Michael Jackson

Un montón de notas discordantes mágicamente parecen convertirse en un feliz acorde con unos cuantos repiques para un buen compás. Este comienzo es metafórico a la letra de la canción. En los versos Michael dice “Don’t point your finger. Not dangerous. This is our planet, you’re one of us”. En contraste, la letra de los coros hablan sobre los que es bueno en el mundo incluyendo el propio “major love” (“gran amor”) de Michael. Hay ahínco en la frase “you’re just another part of me” (“eres tan solo otra parte de mi”) que parece tender un puente entre los retos y las alegrías del mundo.
Hay una maravillosa guitarra, claras frases con teclados de apoyo en un patrón sostenido y repentinas percusiones. Las trompetas definitivamente hacen la parte instrumental brillante y ayudan a enfatizar la última frase de los coros. También son efectivas durante el desvanecimiento al final.
Como la pista ya se había escuchado, a pesar de su configuración limitada, Jackson prefirió otra canción, Streetwalker , para el álbum, pero Quincy Jones lo convenció de incluirla en el LP.

7 – Man In The Mirror:
Siedah Garret y Glen Ballard

Es la canción antecesora de “Heal The World”, pero aunque muchos se sorprendan no fue escrita por Michael Jackson. Fue co-escrita por Siedah Garret y Glen Ballard.
Se ha dicho tanto de la letra de esta canción y con toda razón. Son sorprendentes y retadores. Los escritores merecen todo el crédito. También escribieron un simple pero inventivo estructura de acordes y línea melódica.
Un agudo teclado con sonido de campana comienza la canción mientras Michael inicia el primer verso prácticamente susurrando. Mientras más instrumentos se añaden la interpretación de Michael crece más y más.
Esta canción es un gran ejemplo del uso de chasquidos de dedos de Michael.
Michael canta los versos en una voz pensativa y los coros en un tono mucho más alegre. Siedah Garret hace un gran trabajo al respaldarlo con sus armonías en los versos. Cada coro se hace un poco más fuerte hasta que cambia el tono. Aquí, la canción cambia de una simple balada pop a una canción completamente gospel con piano incorporado a los teclados anteriores y un coro gospel respaldando la interpretación de Michael.
Entonces llega la sección del colapso. Una vez más los dedos chasqueantes aparecen. El coro alterna entre cantar “change” y “man in the mirror” en las mismas notas. Aquí es donde Michael realmente improvisa al máximo con la calmada melodía contraria de Siedah tras todo esto.
Cuenta Bruce Swedien Ingeniero de Sonido de Bad sobre el tema “Man In The Mirror” me parece el tema principal del disco Bad, en mi opinión. Grabé el coro de Andre Crouch con solo dos micrófonos, usé mis favoritos Neumann M49s. Me preguntan en seminarios qué efecto utilicé en el coro de la canción. No había ningún efecto, tan solo una clásica y sencilla técnica de micrófono estéreo. Y por supuesto, el mejor coro del mundo en uno de los mejores estudios del mundo (Westlake, Estudio D).”

8 – I Just Can´t Stop Loving You:
Michael Jackson

Fue el 22 de julio de 1987 en que Michael Jackson y Quince Jones deciden lanzan en las radios el primer corte de “Bad”. “No puedo dejar de amarte”, fue cantado junto a la desconocida hasta ese momento, Siedah Garret.
Líricamente esta es una simple canción de amor. La letra es ciertamente apropiada, pero no es la letra lo que importa. Es el sentimiento que la canción en si provoca. Exuberantes teclados, gentiles percusiones y la voz de Siedah Garret susurrando y estremeciéndose junto a la de Michael crean un ambiente romántico. Incluso los mismos acordes hablan de intimidad y amor. Las voces de Michael de trasfondo acarician los oídos del escucha y durante la improvisación final, Siedah y Michael suenan como si estuvieran en el suplicio de la pasión.
Muchos seguidores saben que hay varias versiones de esta canción. Es hermoso escucharla cantada en francés y español lo que parece ser incluso más romántico.

9 – Dirty Diana:
Michael Jackson

Esta canción es líricamente la “Billie Jean” del álbum “Bad”. Definitivamente habla sobre una groupie. Pero en lugar de confrontar a Michael con un embarazo y la acusación de que es su hijo, esta canción discute la persuasión temprana y lo que algunas personas harían por “fortune and fame, a life that’s so carefree” (“fama y fortuna, una vida tan despreocupada”). Musicalmente la canción es mas como “Beat it”. Es la canción de rock pesado del álbum con predominante uso de la guitarra. De cualquier forma, a diferencia de “Beat it”, esta canción tiene secciones más ruidosas y calmadas. Los coros tienden a construirse hasta que repentinamente la música se vuelve muy calmada. En un punto, Michael y la guitarra están improvisando cuando repentinamente ambos se callan, y un chelo tranquilamente hace su entrada. Michael finge llorar mientras se alista para cantar el último verso donde Diana le dice a la chica de Michael que “he’s not commin back because he’s sleeping with me!” (“el no va a regresar, porque esta durmiendo conmigo”).

10 – Smooth Criminal:
Michael Jackson

Un símbolo retumbante y un acorde explosivo comienzan esta canción. Luego hay teclados más los latidos del corazón de Michael. En el cd original, hay una respiración junto con el latido.
Las percusiones acompañan al bajo como si perfilara la sección A de la canción. La sección A es cantada en una especie de susurro y bosqueja la trama básica de la historia. Aquí la melodía lentamente asciende y rápidamente desciende al final de cada frase. La sección B del verso cambia de melodía y comienza con las palabras “Annie are you okay?” Annie are you ok? Are you ok Annie?” Este es el constructor de tensión para los coros y es cantada en armonía y en un registro mucho más agudo “Annie are you ok? Will you tell us that you’re ok?”.
Michael usa efectos sonoros de armas, sirenas y hasta la voz de un policía durante el descanso de la parte vocal. Luego de una sección puramente instrumental donde un teclado arenoso y una guitarra a lo Billie Jean tienen partes muy buenas mientras trabajan juntos de forma agradable, Michael vuelve a los coros con improvisación. El desvanecimiento consiste en los ocasionales “owe” de Michael, pero deja a las trompetas y teclados la mayor parte del tiempo y melodía.

11 – Leave Me Alone:
Michael Jackson

Esta canción solo apareció en el CD.
En el libro de Michael, dice que trata de dar a la gente un mensaje para que lo dejen en paz. Esta canción parece prever por completo el álbum HIStory. Pero en este punto, aun es lo suficientemente indirecto para describir este problema dentro de los lazos de una relación personal que se arruinó. Los versos se mantienen en una nota pero son cantados con intensidad. Los instrumentos son mayormente percusiones y teclados y el ritmo es ligero.
La mejor y peor parte de la canción son los coros. Es lo mejor porque amontona su voz y armoniza a la perfección y el efecto es cautivamente.
Normalmente canta los coros cada vez que aparecen variándolos e improvisándolos, pero no en esta canción. No se sabe porque eligió la forma mas fácil. Quizá estaba muy apurado. Michael canta junto con un bastante no inventivo solo de teclados para la sección instrumental. En un respiro canta “I love you” y en el siguiente “I don’t want it”. Tal vez Michael lidiaba con sentimientos ambivalentes sobre esas personas que él quería que lo dejaran en paz. Tal vez quería que lo dejaran en paz a excepción de cuando él quería, tal y como lo dijo durante la entrevista con Barbara Walters en 1997.

Parte de la crítica pertenece a Rebecca Kragnes, Patrica Godes y Ramón Godes


MICHAEL JACKSON Y PRINCE EL DUETO QUE NO FUE

Habría sido uno de los momentos decisivos en la historia de la música: un dúo entre la realeza pop Michael Jackson y Prince. Pero tal colaboración de ensueño puede haber estado más cerca de convertirse en realidad de lo que muchos creen.
Prince visitó la casa de Michael Jackson para planear un dúo estelar con el Rey del Pop, pero se quedó insatisfecho con el proyecto, reveló Quincy Jones.
Y parece que fue un simple caso de ego lo que frustró esta unión histórica: “Prince siempre estaba compitiendo con Michael”, dijo Jones durante una nueva entrevista.
Así que le dije a Michael, ‘tú siéntate ahí y Prince se sienta ahí, para que no parezca que nos estamos uniendo a él para hacer el disco’.
“Fue una reunión hermosa, una reunión divertida, y Prince dijo ‘no me necesitas en esto, va a ser el número uno de todos modos’, lo cual fue”.
La rivalidad de Prince con Jackson ha sido bien documentada. En otro mundo, las dos superestrellas podrían haber tenido mucho por lo que unirse.
Una entrevista recientemente descubierta de Prince con Chris Rock reveló que fue la idea de Jackson cantando la primera línea de Bad , “Your Butt is Mine”, lo que sacó a Prince del dúo.
Solo piense, con una letra sutilmente editada, el dúo podría haber seguido adelante, y un momento musical inimaginable de otro modo habría sido documentado para siempre.
“Es por eso que quería hacerlo”, agrega Jones con una sonrisa.

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