
Lanzamiento – 10 de Diciembre de 2010
Grabación: 1982–2009 (canciones originales) – 2010 (revisadas)
«Michael» ocupa un lugar único dentro de la discografía de Michael Jackson. No solo fue el primer álbum de estudio publicado después de su fallecimiento, sino también el primero en el que el artista ya no pudo tomar las decisiones finales sobre su propia obra. Esa circunstancia convierte a Michael en un álbum diferente a todos los anteriores y plantea una pregunta inevitable: ¿hasta qué punto puede completarse una obra cuando su creador ya no está para darle la forma definitiva?
Tras la muerte de Michael Jackson el 25 de junio de 2009, The Michael Jackson Estate comenzó un exhaustivo inventario del inmenso y disperso archivo musical que el artista había dejado. Durante décadas, Michael había grabado centenares de canciones, ideas, maquetas y versiones en distintos estados de desarrollo. Algunas estaban prácticamente terminadas; otras solo conservaban una base instrumental o una guía vocal; muchas habían sido descartadas temporalmente mientras él seguía buscando el álbum adecuado donde pudieran encajar.
Ese método de trabajo había acompañado a Michael durante toda su carrera. Nunca concebía un disco como un proyecto cerrado desde el principio. Por el contrario, escribía, grababa y revisaba constantemente sus canciones, descartando unas, recuperando otras y modificándolas tantas veces como considerara necesario. Obras hoy consideradas clásicas permanecieron años archivadas antes de encontrar su lugar definitivo, una forma de trabajar que explica por qué Michael reúne grabaciones realizadas entre principios de la década de 1980 y los últimos meses de su vida.
Una vez clasificado todo ese material, el Estate decidió completar un grupo de canciones para construir un álbum que reflejara, en la medida de lo posible, la dirección artística que Michael estaba desarrollando antes de su fallecimiento. Productores, ingenieros y músicos que habían trabajado junto a él retomaron grabaciones originales, incorporaron nuevos arreglos y finalizaron mezclas basándose en las notas manuscritas del propio Michael, en conversaciones mantenidas durante las sesiones de grabación y en el conocimiento que tenían de su manera de trabajar. La intención declarada fue respetar la visión artística del cantante, aunque inevitablemente muchas decisiones debieron ser tomadas por personas distintas a su autor.
El primer sencillo, Hold My Hand, simboliza perfectamente ese proceso. El dueto con Akon, grabado en 2008, había sido elegido por el propio Michael como candidato para encabezar su siguiente proyecto discográfico. Una nota manuscrita conservada por su patrimonio confirmaba ese deseo. Sin embargo, cuando la canción aún se encontraba inacabada, una copia de trabajo se filtró en Internet en julio de 2008, convirtiéndose en la última grabación inédita de Michael difundida sin autorización mientras aún vivía. Dos años después, una vez finalizada, fue publicada oficialmente respetando la intención original del artista de convertirla en el primer sencillo de su nuevo álbum.
Diversos colaboradores coinciden en señalar que Michael atravesaba entonces un período de renovada inspiración creativa. El productor Neff-U (Ron Feemster) recordó que, pocos meses antes de su muerte, Jackson hablaba constantemente de nuevas canciones y mostraba un entusiasmo comparable al de sus etapas más prolíficas. En la misma línea, Frank Dileo, su representante durante los últimos años de vida, afirmaba que Michael tenía previsto continuar grabando una vez instalado en Londres para la serie de conciertos This Is It. El proyecto incluía la instalación de un estudio de grabación en su residencia londinense, donde pretendía aprovechar los días libres entre presentación y presentación para seguir componiendo y produciendo nuevo material.
Precisamente ese contexto permite comprender que Michael no sea un álbum formado exclusivamente por canciones recientes. Algunas composiciones habían acompañado al artista durante décadas. Much Too Soon, por ejemplo, fue escrita a comienzos de los años ochenta y considerada durante las sesiones de Thriller, aunque Michael nunca encontró el momento adecuado para publicarla. Behind the Mask posee una historia similar: tras escuchar la composición instrumental de la banda japonesa Yellow Magic Orchestra, Michael pidió autorización a Ryuichi Sakamoto para escribir una letra y grabó su propia versión durante la etapa de Thriller. Sin embargo, distintas cuestiones relacionadas con los derechos de autor impidieron que la canción viera la luz en aquel momento, permaneciendo inédita durante casi treinta años.
Ningún aspecto de Michael generó tanta controversia como tres de sus canciones: Breaking News, Monster y Keep Your Head Up, conocidas popularmente como las Cascio Tracks. Grabadas durante unas sesiones realizadas en la residencia de la familia Cascio en Nueva Jersey, estas composiciones fueron objeto de un intenso debate desde el mismo momento de su publicación. Familiares de Michael, algunos colaboradores históricos, ingenieros de sonido y numerosos seguidores expresaron dudas sobre la autenticidad de la voz principal, mientras que Sony Music, el Estate y los productores involucrados defendieron públicamente que las interpretaciones pertenecían al propio Jackson. La controversia dio lugar a acciones judiciales y a un prolongado debate que continúa hasta la actualidad. Años después, las tres canciones fueron retiradas de diversas plataformas digitales sin que ello implicara un reconocimiento oficial sobre la autenticidad o no de las voces, motivo por el cual siguen siendo uno de los capítulos más discutidos de toda la discografía de Michael Jackson.
La recepción del álbum por parte de la prensa especializada fue igualmente diversa. Jon Pareles, en The New York Times, señaló que el disco permitía apreciar el enorme potencial creativo que Michael seguía desarrollando en sus últimos años, aunque advirtió que resultaba imposible separar completamente la música de las decisiones tomadas tras su fallecimiento. Leah Greenblatt, en Entertainment Weekly, valoró el esfuerzo realizado para presentar material inédito de calidad, pero también observó que el álbum transmitía la inevitable sensación de ser una obra inconclusa. Por su parte, Stephen Thomas Erlewine, en AllMusic, destacó que, más allá de las controversias, Michael ofrecía suficientes momentos inspirados para recordar que Jackson continuaba explorando nuevos caminos musicales hasta el final de su vida artística.
Más que un simple álbum póstumo, Michael representa el encuentro entre dos realidades. Por un lado, la creatividad inagotable de un artista que nunca dejó de escribir, grabar y perfeccionar su música. Por otro, el enorme desafío de concluir una obra sin la presencia de su creador. Esa dualidad convierte a este disco en una pieza singular dentro de toda su carrera. Cada canción no solo debe analizarse por sus méritos musicales, sino también por la historia que la rodea, por las decisiones que hicieron posible su publicación y por las preguntas que todavía hoy siguen abiertas sobre uno de los capítulos más complejos del legado del Rey del Pop.
El productor musical James Helperd D.K. comentó sobre el nuevo disco «Michael»: «decir que esto es un disco del gran Michael Jackson es estar mintiendo a las personas. Este disco, desde mi punto de vista y el de los fans del propio Jackson, es una estafa por parte de la compañía musical Sony Music, habiendo querido engañar con la participación de un imitador para crear canciones que jamás fueron aprobadas por Michael ni cantadas por él, canciones como «Breaking News», «Keep Your Head Up», «Monster» son aquellas estafas publicadas por la compañía para sacar provecho a los cuatro costados del Rey del Pop. Creo sinceramente que el legado musical de Michael Jackson ya está escrito, no se puede ensuciar con nada, el legado que aquí se está ensuciando es el de la propia Sony, nadie se fiará jamás de ellos si siguen con esta actitud.»
- Hold My Hand (Duet with Akon)
- Hollywood Tonight
Keep Your Head UpFAKE- (I Like) The Way You Love Me
Monster (Featuring 50 Cent)FAKE- Best Of Joy
Breaking NewsFAKE- (I Can’t Make It) Another Day (Featuring Lenny Kravitz)
- Behind The Mask
- Much Too Soon
CRITICA DISCOGRAFICA
Michael Jackson, «Michael» – 15/12/2010 – Mike Duquette – theseconddisc.com
En resumen, el álbum no es nada de lo que esperarías que fuera: no es el trabajo de una leyenda que surge como un ave fénix de las cenizas.
La parte posterior del cd lleva un mensaje algo difícil de leer en tinta dorada: «Este álbum contiene 9 pistas vocales inéditas interpretadas por Michael Jackson. Estas pistas se completaron recientemente usando música de las grabaciones vocales originales y música creada por los productores acreditados”. Después de un largo par de semanas en las que los fanáticos y los críticos debatieron qué parte de las voces de las melodías pertenecían realmente a Jackson, esto es lo más cerca que estamos de un descargo de responsabilidad, y es un poco confuso si no tienes un profundo conocimiento de la producción grabada de Jackson.
Gran parte de la controversia se puede atribuir a «Breaking News», una elección imprudente como la primera pista del álbum, ya que suena menos como el cantante que todos conocemos y amamos. Algunos han colocado la voz como la de Jason Malachi, un cantante de sesión que tiene un extraño parecido con el tenor de Jackson (aunque no es indistinguible: los tonos de Malachi son un poco más toscos que los de Jackson).
Cualquiera que sea la razón, seamos realistas, una cosa es cierta: hay tres canciones en el álbum que presentan voces más bajas y muy procesadas que se clasifican como las peores pistas del álbum.
Afortunadamente, sin embargo, las siete pistas restantes no solo son casi indiscutiblemente de Michael, sino que en realidad son bastante buenas. Una de las críticas más fáciles de la producción posterior a Bad de Jackson fue que parecía contento con repetirse a sí mismo o seguir las tendencias de otros (New Jack swing en Dangerous , sin dientes, R&B/soul lleno de sintetizadores en Invincible(2001)). Tal vez los oídos de este oyente hayan sido influenciados por la muerte de Jackson, pero el cantante parece extrañamente cómodo con estas pistas. Es como si la carga de crear éxitos de taquilla finalmente hubiera desaparecido de su mente, reemplazada por el deseo de hacer música decente. Temas como «Hold My Hand» y «(I Can’t Make It) Another Day» (que, para ser justos, son ambas colaboraciones: Lenny Kravitz en la última y Akon en la primera) son melodías sólidas.
Si bien «Michael» se enfoca principalmente en las canciones grabadas en la última década, las dos últimas pistas del disco, «Behind the Mask» y «Much Too Soon», datan de principios de los 80. Si bien ambas son grandes canciones, están atascadas con mucha sobreproducción que diluye la magia pura de su artesanía. Esto es especialmente cierto en «Behind the Mask» que podría haber sido un gran Thriller, si no fuera por el ruido de la multitud que distrae y las sobregrabaciones del secuenciador.
El resultado final: «Michael», como álbum, nos dice algo que ya sabíamos: que las posibilidades de hacer otro «Thriller» eran inexistentes. Pero también nos dice que, incluso en un período en el que esperábamos (y generalmente no recibimos) ninguna música de él, estaba haciendo música mejor de lo que tú o yo esperábamos.
La primera canción del álbum, «Hold My Hand», un dúo con Akon, es un himno nítido que encaja en la radio. «(I Like) The Way You Love Me», que comienza con un fragmento grabado de Jackson que describe el tempo y la melodía, y luego un toque de beat-boxing le da a la canción el sentido de un músico inspirado que todavía perseguía su visión, buscando su encarnación más perfecta.
«Michael» no puede evitar sentirse como el trabajo de manos de zombis, aunque manos de zombis de buen gusto con oídos finamente sintonizados con los caprichos y fantasías actuales de la radio pop.
«Michael» es un producto de muchos creadores diferentes que plantea tantas preguntas como respuestas. Nunca sabremos qué habría hecho realmente Jackson con estas canciones, pero esta es, sin duda, la primera de muchas conjeturas que tendremos y que, con suerte, no producirán resultados decrecientes. “Michael” reafirma que en la muerte sigue siendo un misterio, la última fantasmagoría de la música pop.
«MICHAEL»: Menos mal que esto no es Michael Jackson – Daniel Vega – Terra
Por más que uno lo intente, en ningún caso “Michael”, el álbum, merece ser juzgado como un disco de Michael Jackson. No sólo es una edición póstuma basada en tomas que el rey del pop dejó pendientes o inconclusas, sino que tanto su sonido como el resultado final de cada tema tienen muy poco de la magia que alguna vez Jackson patentó.
Para describirlo sin eufemismos, sus diez canciones son básicamente un pegoteo de lugares comunes del mítico cantante. Sus susurros, falsetes, gritos y entonación típica aparecen por aquí y por allá, en forma de pop bailable o balada, pero sin llegar jamás a configurar un todo realmente convincente.
Aquí las canciones comienzan como prometiendo un coro pegajoso que jamás llega y sus partes se van sumando como quien pone un ladrillo sobre otro sin adicionar ningún sellador. Al final, las expectativas y el disco se derrumban como en el peor terremoto. Algo interesante se insinúa a ratos en “Hollywood tonight”, y en la semiacústica “Much too soon”. El resto son sobras que perfectamente podrían ser parte de un disco de rarezas para coleccionistas o tracks de regalo que sólo atesoran quienes quieren tener todo de un artista.
Las participaciones de Akon y 50 Cent aparecen como anécdotas que incluso se van comiendo la participación del mismo Jackson. La producción musical, además, se la juega por un sonido filoso, postmoderno, joven y repleto de trucos de estudio que sólo ensucian el resultado.
Al final, y casi sin puntos a favor, “Michael” se presenta como un disco de una pobreza abismal y que en nada aporta a defender con justicia el legado de uno de los artistas pop más importantes de la historia. Probablemente si Jackson estuviera vivo, jamás habría permitido que un disco tan insípido y carente de ideas (como es esta sumatoria de temas) fuese editado.
«MICHAEL» – Raúl Alcon – Binaural
Lo peor que le puede pasar al trabajo de los más grandes de la música es que sus autores mueran. Si ya en vida los grandes artistas tiene dificultades para controlar el rumbo de su obra, imaginen lo que pasa una vez fallecidos. Lo que han hecho con Michael Jackson es un insulto a su memoria, a su más que sobresaliente legado y a todos los que le admiramos profundamente.
Michael (2010) es el álbum póstumo de Michael Jackson. Pero llamarle álbum es aventurarse demasiado. El elepé es un compendio del esqueleto de diez canciones en las que Jackson trabajaba cuando le atrapó la muerte, algunas semiterminadas, otras simples demos de lo que deberían haber sido o temas antiguos que no fueron incluidos en álbumes pasados y que esperaban su oportunidad para ver la luz con las renovadas ganas de Jackson por volver a lo más alto.
Un puñado de directivos han decidido terminar a su manera este álbum y el resultado es artísticamente pésimo: un porrón de temas prefabricados, pastillas con triple dosis de Lady Gaga y otros derivados firmados con el nombre -el sagrado nombre- de Michael Jackson.
Interminables loops, samples embutidos a la fuerza entre las diferentes pistas, raps que no vienen a cuento de absolutamente todo y, muy de vez en cuando Michael Jackson. Esos son los ingredientes que componen este deprimente «Michael» en el que la indudable y delicada habilidad de Jackson para producir ha sido completamente eludida y vilmente sustituida por algún infame programa informático.
Pese a todo, el álbum encierra algunas pinceladas del auténtico Michael Jackson que le hacen a uno estremecerse y recordar el mito. “Best of Joy”, la pista en la que quizá encontremos una mayor dosis de la voz de Michael, es una muestra de ello, como también “(I Can’t Make It) Another Day” compuesta por Lenny Kravitz. En esta última destaca la colaboración del autor y la batería de Dave Grohl.
Y como le echamos de menos, como echamos de menos a Jackson cuando, por unos instantes, vuelve con nosotros y nos canta “Much Too Soon”, el tema que cierra Michael y nos parece que aún no se ha ido uno de los más grandes.
ANALISIS DE LAS CANCIONES
1 – Hold My Hand (dúo con Akon)
Compuesta por Aliaune Thiam, Giorgio Tuinfort y Claude Kelly
Producida por Akon, Giorgio Tuinfort y Michael Jackson
«Hold My Hand» fue elegida como el primer sencillo de Michael (2010), una decisión que difícilmente podía ser más simbólica. Entre todas las grabaciones inéditas disponibles, era una de las pocas cuya autenticidad nunca estuvo en discusión y, además, una de las últimas en las que Michael Jackson había trabajado con verdadera ilusión antes de su fallecimiento. Su lanzamiento no solo marcó el inicio de un nuevo álbum, sino también el reencuentro del mundo con una voz que millones de personas creían que jamás volverían a escuchar.
La historia de la canción representa a la perfección el momento de transición que atravesaba la industria musical. Grabada junto a Akon a finales de 2007 en Studio X, ubicado dentro del Palms Resort de Las Vegas, donde Michael residía temporalmente, estaba destinada a convertirse en el sencillo principal de su próximo álbum de estudio. Sin embargo, en 2008 una versión inacabada se filtró a Internet y comenzó a circular por blogs, foros y sitios de descargas, en una época en la que la piratería digital era capaz de echar por tierra cualquier estrategia de lanzamiento. Michael quedó profundamente decepcionado al comprobar que el público estaba escuchando una grabación que él consideraba incompleta y que no representaba el resultado final que tenía en mente.
Paradójicamente, aquella filtración terminó reforzando la historia de la canción. Cuando fue publicada oficialmente en noviembre de 2010, Akon retomó el proyecto y reconstruyó la producción utilizando numerosas tomas vocales inéditas registradas por Michael durante aquellas sesiones en Las Vegas. La versión definitiva presentaba un mayor protagonismo de Jackson, nuevos arreglos y una interpretación mucho más rica que la conocida por quienes habían escuchado el demo filtrado años antes.
La importancia que Michael concedía a «Hold My Hand» quedó confirmada tras su muerte. Entre sus pertenencias se encontraron varias notas manuscritas relacionadas con el que debía ser su siguiente álbum de estudio. En una lista de veintiocho canciones sobre las que todavía planeaba seguir trabajando figuraba precisamente «Hold My Hand», demostrando que jamás había renunciado a ella pese a la filtración y que seguía considerándola una pieza clave de su futuro proyecto.
Curiosamente, Claude Kelly reveló que la canción había sido escrita originalmente pensando en Whitney Houston. Tanto él como Akon se encontraban desarrollando material para I Look to You, el álbum con el que la cantante regresaría a la escena musical. Sin embargo, cuando Michael escuchó la composición quedó inmediatamente cautivado por su mensaje y decidió convertirla en un dueto junto a Akon, convencido de que poseía el potencial necesario para conectar con el público de todo el mundo.
Lejos de buscar la espectacularidad de algunos de sus grandes himnos, «Hold My Hand» apuesta por la sencillez. La canción habla del apoyo mutuo, de permanecer junto a alguien cuando las dificultades parecen imponerse y de encontrar esperanza en la compañía de otra persona. Aunque la letra comienza como una conversación íntima, poco a poco trasciende el plano romántico para transformarse en un mensaje universal sobre la solidaridad, la confianza y la necesidad de no enfrentar la vida en soledad.
La interpretación de Michael resulta especialmente conmovedora por su contención. No recurre a grandes demostraciones vocales, sino que transmite emoción a través de una voz cálida, cercana y serena. En ella conviven la esperanza, la melancolía y una extraña sensación de paz. La frase que abre la canción, «This life don’t last forever», adquirió después de 2009 un significado imposible de ignorar. Lo que originalmente era una reflexión sobre la fragilidad de la existencia terminó convirtiéndose, sin proponérselo, en una de las líneas más emotivas de todo su repertorio póstumo.
Escuchar «Hold My Hand» también permite descubrir a un Michael diferente del artista que durante décadas sorprendió al mundo con producciones monumentales y mensajes de alcance global. Aquí no pretende cambiar el mundo mediante grandes discursos. Su propuesta es mucho más íntima y, precisamente por ello, profundamente humana: tender una mano. Esa sencillez convierte la canción en una de las interpretaciones más sinceras de sus últimos años, demostrando que, incluso despojado de cualquier artificio, seguía siendo capaz de emocionar con una honestidad desarmante.
Su publicación llegó además en un momento muy particular. En 2010 el mundo todavía intentaba asimilar la pérdida de Michael Jackson, mientras Internet y las redes sociales comenzaban a convertirse en el principal espacio donde los seguidores compartían recuerdos, homenajes y emociones. En ese contexto, «Hold My Hand» dejó de ser únicamente una canción de amor para transformarse en un símbolo de consuelo. Millones de personas encontraron en ella un mensaje de esperanza que parecía responder al dolor colectivo provocado por su ausencia.
La recepción de la prensa especializada fue, en líneas generales, positiva. The Huffington Post sostuvo que «Hold My Hand» no era un nuevo «Man in the Mirror», pero sí «un buen regalo de consuelo para llenar el vacío de su ausencia». El escritor y musicólogo Joe Vogel destacó que la composición conseguía convertir una historia personal en un mensaje universal y afirmó que su estribillo y su progresión final reunían todas las características de un gran éxito.
Billboard valoró la elegancia de la producción y consideró que el sencillo permitía reencontrarse con Michael Jackson desde la música, evitando caer en el sensacionalismo que todavía rodeaba su figura tras su muerte.
Desde el Toronto Star, Ashante Infantry elogió especialmente la interpretación vocal de Jackson, señalando que su característica calidez devolvía el espíritu esperanzador de algunas de sus baladas más recordadas.
La opinión más crítica llegó desde New York Magazine, que describió la grabación como «una balada refinada y modificada en el estudio, ejecutada profesionalmente, aunque probablemente con más presencia de Akon de la que muchos seguidores de Michael Jackson hubieran deseado». Sin embargo, incluso esa apreciación terminaba destacando uno de los principales rasgos de la canción: el equilibrio propio de un auténtico dueto, donde ambos artistas dialogan musicalmente sin eclipsarse mutuamente.
Con el paso de los años, «Hold My Hand» ha terminado ocupando un lugar especial dentro del catálogo de Michael Jackson. No fue concebida para despedirlo, pero el destino quiso convertirla en una de las primeras canciones con las que el mundo volvió a encontrarse tras su partida. En una época marcada por las filtraciones, la inmediatez de Internet y el consumo digital, recordó que todavía existen canciones capaces de detener el tiempo durante unos minutos y hacer que millones de personas compartan una misma emoción. Quizá ese sea su mayor logro: demostrar que, incluso después del silencio, Michael Jackson seguía tendiendo la mano al mundo.
2 – Hollywood Tonight
Compuesta por Michael Jackson y Brad Buxer/Puente hablado compuesto por Teddy Riley
Producida por Teddy Riley y Michael Jackson/Coproducida por Theron “Neff-U” Feemster
«Hollywood Tonight» es una de esas canciones que acompañó a Michael Jackson durante casi una década. Nació hacia 1999, en los primeros meses de desarrollo de Invincible, cuando comenzó a escribir un borrador de la letra antes de trabajar la música junto a su viejo colaborador Brad Buxer. Sin embargo, nunca dejó de regresar a ella. La revisó en distintas etapas de su vida, volvió a abrir el proyecto durante su estancia en Las Vegas en 2007 junto al productor Theron «Neff-U» Feemster y todavía, en octubre de 2008, ya instalado nuevamente en Los Ángeles, pidió al ingeniero Michael Prince una copia de la mezcla más reciente para escucharla y decidir qué aspectos quería mejorar. Nunca tuvo la oportunidad de hacerlo.
Ese largo proceso creativo ayuda a comprender por qué la canción posee una personalidad tan definida. No transmite la sensación de ser una idea apresurada, sino la de una historia que Michael fue madurando con los años hasta convertirla en una reflexión sobre el lado más oscuro del sueño americano.
La protagonista es una joven que abandona su hogar convencida de que Hollywood cambiará su vida. Persigue la fama, el éxito y el reconocimiento, pero pronto descubre que detrás de las luces existe un mundo mucho más frío, competitivo e indiferente del que había imaginado. Michael nunca juzga a su personaje. Por el contrario, observa con empatía cómo el deseo de triunfar puede convertirse en una obsesión capaz de consumir la identidad de una persona.
La historia posee un evidente componente autobiográfico. Jackson conocía Hollywood desde la infancia y había experimentado en primera persona la enorme distancia entre la imagen idealizada del espectáculo y la realidad de la industria. Durante décadas fue testigo del funcionamiento de un sistema que prometía convertir sueños en realidad, pero que también podía destruir carreras, manipular vidas y transformar a las personas en simples productos de consumo. Esa experiencia se percibe en cada verso de la canción, que funciona casi como una advertencia hacia quienes llegan convencidos de que la fama resolverá todos sus problemas.
Musicalmente, «Hollywood Tonight» mantiene una energía constante que contrasta deliberadamente con el desencanto que narra la letra. La línea de bajo insistente, la percusión marcada y la tensión creciente construyen un ambiente urbano que parece reflejar el ritmo frenético de Los Ángeles. Incluso cuando la canción invita a bailar, nunca pierde esa sensación de ansiedad permanente que acompaña a la protagonista durante su búsqueda del éxito.
La interpretación vocal de Michael también merece una mención especial. Su registro aparece notablemente más grave que en buena parte de su discografía anterior, aportando una autoridad poco habitual en sus canciones de temática social. No canta desde la ingenuidad, sino desde la experiencia de alguien que conoce perfectamente el escenario que está describiendo. Esa profundidad vocal convierte el relato en algo mucho más creíble y aporta un dramatismo que difícilmente habría conseguido con un enfoque más melódico.
Tras su fallecimiento, Teddy Riley retomó la producción respetando la mayor parte del trabajo desarrollado por Michael durante años. Riley escribió un nuevo puente hablado, finalmente interpretado por Taryll Jackson, para completar aquellos espacios que Michael nunca llegó a registrar vocalmente. Aunque ese fragmento ha generado opiniones divididas entre los seguidores, permitió finalizar una canción que Jackson había considerado lo suficientemente importante como para seguir perfeccionándola hasta los últimos meses de su vida.
La crítica especializada recibió «Hollywood Tonight» con una valoración generalmente positiva. Joe Vogel la definió como uno de los grandes momentos de Michael, destacando que la canción comienza con un inquietante coro de iglesia de inspiración gótica antes de transformarse en un poderoso tema bailable. También elogió el registro vocal más grave de Jackson y el llamativo cierre con silbidos de estilo militar, aunque consideró que el puente hablado evidenciaba que Michael todavía no había completado todas las partes que tenía previstas para la grabación. (Wikipedia)
La periodista Leah Greenblatt, de Entertainment Weekly, describió la canción como una de las más sólidas del álbum, resaltando su carácter urgente, la contundencia de su ritmo y la presencia de la clásica percusión corporal que siempre distinguió a Michael Jackson. Por su parte, NME señaló que «Hollywood Tonight» era una de las pruebas de que Michael contenía material de verdadero nivel, considerando que su pegadizo estribillo permanecía en la memoria incluso después de finalizar la escucha. (Wikipedia)
Con el paso de los años, «Hollywood Tonight» ha terminado consolidándose como una de las composiciones más personales del álbum Michael. Más allá de su energía bailable, permanece como un retrato lúcido de la industria del entretenimiento y del precio que muchas personas están dispuestas a pagar por alcanzar la fama. Es, en cierto modo, la mirada de un hombre que conoció Hollywood desde dentro y que comprendió mejor que nadie que, detrás de cada estrella, suele existir una historia muy distinta de la que el público imagina.
3 – Keep Your Head Up – FAKE
4 – (I Like) The Way You Love Me
Compuesta por Michael Jackson
Producida por Theron “Neff-U” Feemster y Michael Jackson
Compuesta durante las sesiones finales de la carrera de Michael Jackson, «(I Like) The Way You Love Me» representa una de las pocas oportunidades de escuchar el desarrollo creativo de una misma canción a través de dos etapas distintas. Su primera versión fue publicada en 2004 dentro de The Ultimate Collection bajo el título «The Way You Love Me», presentada deliberadamente como una maqueta inacabada para mostrar el proceso de trabajo de Michael en el estudio. Lejos de considerarla terminada, Jackson siguió regresando a ella durante los años siguientes, convencido de que todavía tenía margen para perfeccionarla.
Durante sus últimos años en Los Ángeles retomó nuevamente la composición junto al productor Theron «Neff-U» Feemster. La versión definitiva, incluida en Michael (2010), incorpora una instrumentación mucho más completa, con nuevos arreglos de piano, bajo, cuerdas y capas vocales que respetan el espíritu de la demo original, pero la acercan mucho más a una producción terminada sin perder su carácter íntimo.
A diferencia de muchas de las grandes baladas románticas de Michael Jackson, «(I Like) The Way You Love Me» evita el dramatismo. No habla de un amor imposible ni de una pasión atormentada. Es, simplemente, una celebración del afecto cotidiano. La letra transmite la felicidad que produce sentirse querido y valorado por otra persona, utilizando un tono relajado y espontáneo que recuerda más a una conversación que a una declaración solemne.
La interpretación vocal refuerza esa sensación de cercanía. Michael alterna frases cantadas con pequeños comentarios hablados, risas y ad-libs que crean la impresión de estar escuchando una sesión de estudio casi privada. Esa naturalidad constituye uno de los mayores atractivos de la canción, ya que permite descubrir un registro menos teatral y más personal del artista.
Musicalmente, la producción combina elementos del R&B contemporáneo con suaves arreglos orquestales y una base rítmica elegante que nunca eclipsa la voz principal. El resultado conserva el aire fresco de la demo de 2004, pero añade profundidad y riqueza sonora gracias al trabajo realizado por Neff-U respetando las ideas que Michael había desarrollado antes de su fallecimiento.
La crítica especializada recibió favorablemente esta nueva versión. Diversos periodistas señalaron que era una de las canciones donde la intervención posterior resultaba menos evidente, precisamente porque conservaba la esencia interpretativa de Michael y evitaba una producción excesivamente recargada. También fue destacada por mostrar una faceta cálida y optimista del cantante, muy distinta del tono introspectivo presente en otras composiciones del álbum.
«(I Like) The Way You Love Me» demuestra que Michael Jackson no necesitaba recurrir a grandes mensajes ni a producciones monumentales para conectar con el oyente. Con una melodía sencilla, una interpretación llena de naturalidad y una atmósfera luminosa, consigue transmitir una emoción genuina que recuerda que, detrás del artista más famoso del planeta, también existía un compositor capaz de encontrar belleza en los sentimientos más simples.
5 – Monster (Feat. 50 Cent) – FAKE
6 – Best Of Joy
Compuesta por Michael Jackson
Producida por Theron “Neff-U” Feemster y Michael Jackson
Coproducida por Brad Buxer
«Best of Joy» fue una de las últimas ventanas abiertas al proceso creativo de Michael Jackson. A diferencia de otras canciones incluidas en Michael, no pertenecía a una etapa lejana de su carrera rescatada años después, sino que seguía formando parte de su presente artístico. En los meses previos a This Is It, Michael continuaba revisándola, ajustando pequeños detalles y buscando la versión definitiva, una muestra más del perfeccionismo que caracterizó toda su trayectoria.
Lejos de considerarla terminada, tenía previsto seguir trabajando en ella durante su estancia en Londres para la serie de conciertos del O2 Arena en el verano de 2009. Según recordó el ingeniero Michael Prince, Jackson seguía escuchando sus grabaciones con atención, realizando cambios y explorando nuevas posibilidades incluso en composiciones que cualquier otro artista habría dado por concluidas. «Best of Joy» era una de esas canciones que todavía permanecían vivas dentro de su proceso creativo.
Ese contexto otorga a la obra un significado especialmente emotivo. No es simplemente una grabación publicada después de su fallecimiento, sino el retrato de un artista que seguía mirando hacia adelante, planificando nuevos proyectos y perfeccionando su música hasta el último momento. Escuchar «Best of Joy» es asomarse a una composición que Michael aún imaginaba en evolución, un recordatorio de que para él ninguna canción estaba completamente terminada mientras creyera que podía transmitir un poco más de emoción.
Esa filosofía creativa se percibe también en la propia interpretación. Lejos de buscar una exhibición vocal, Michael privilegia la sensibilidad y la calidez, construyendo una atmósfera serena e íntima que parece alejarse deliberadamente del dramatismo. La sencillez de los arreglos permite que la emoción surja de su voz y de la honestidad con la que interpreta cada frase, convirtiendo la canción en una de las expresiones más delicadas y personales de su etapa final como compositor.
7 – Breaking News – FAKE
8 – (I Can’t Make It) Another Day (Feat. Lenny Kravitz)
Compuesta por Lenny Kravitz
Producida por Lenny Kravitz
Coproducida por Michael Jackson
Originalmente concebida durante las sesiones de Invincible en 1999, «(I Can’t Make It) Another Day» nació de la colaboración entre Michael Jackson y Lenny Kravitz en el legendario estudio Marvin’s Room de Los Ángeles. Ambos artistas compartían la intención de fusionar el rock con el funk y el R&B contemporáneo, dando forma a una canción de enorme intensidad que, pese a su potencial, quedó archivada durante años entre los numerosos proyectos que Michael mantenía abiertos.
En 2008 una versión demo se filtró inesperadamente en Internet, despertando un inmediato interés entre los seguidores. Aquella grabación permitía descubrir una composición todavía inacabada, pero también dejaba entrever la fuerza que escondía. Tras el fallecimiento de Michael, Lenny Kravitz decidió regresar al proyecto para completarlo respetando el espíritu de las sesiones originales. Para ello contó con la poderosa batería de Dave Grohl, cuya interpretación aportó una energía rockera aún más marcada a la versión finalmente publicada en Michael.
«(I Can’t Make It) Another Day» se aparta de la imagen más habitual de Michael Jackson como intérprete de pop y R&B para acercarse a un terreno mucho más agresivo. La combinación de guitarras distorsionadas, una batería contundente y una base rítmica de fuerte influencia industrial construye una atmósfera de permanente tensión, sobre la que Michael desarrolla una interpretación intensa y llena de determinación.
La letra habla de resistencia. No presenta a un personaje derrotado, sino a alguien que ha llegado al límite de sus fuerzas y necesita encontrar una salida antes de sucumbir. Frases como «I can’t make it another day» expresan agotamiento, pero también la voluntad de seguir luchando. Esa dualidad convierte la canción en una poderosa reflexión sobre la fortaleza interior, un tema recurrente en la obra de Jackson, aunque aquí presentado con una contundencia musical poco frecuente en su discografía.
Comparada con la demo filtrada en 2008, la versión oficial ofrece un sonido considerablemente más robusto. Sin embargo, esa decisión artística también modificó parcialmente el equilibrio de la grabación. En la versión original la voz de Michael ocupaba un lugar mucho más central, permitiendo apreciar con mayor claridad los matices de su interpretación y el carácter casi místico de la letra. En cambio, la producción final potencia el protagonismo de las guitarras y la batería, acercando la canción al universo sonoro de Lenny Kravitz.
Precisamente esa diferencia fue señalada por parte de la crítica y de algunos seguidores, que consideraron que la mezcla definitiva sonaba más como un homenaje de Kravitz a Michael Jackson que como una producción plenamente concebida bajo la dirección artística de este último. No obstante, esa lectura también puede entenderse como el resultado natural de una colaboración entre dos músicos con identidades muy marcadas, donde el rock de Kravitz y la intensidad interpretativa de Michael terminan encontrando un punto de encuentro.
La prensa especializada valoró especialmente la energía de la composición. Joe Vogel destacó que la demo original permitía apreciar mejor el misterio y la fuerza de la interpretación de Michael, mientras que la producción final privilegiaba el impacto instrumental. Otros críticos coincidieron en señalar que la canción revelaba una faceta menos explorada de Jackson, demostrando una vez más su capacidad para moverse con naturalidad entre distintos géneros sin perder su personalidad artística.
Más de dos décadas después de haber sido concebida, «(I Can’t Make It) Another Day» continúa siendo una muestra del interés permanente de Michael Jackson por expandir los límites de su sonido. Es una canción que une la sensibilidad melódica del pop con la crudeza del rock contemporáneo y que recuerda que, incluso en los últimos años de su carrera, seguía buscando nuevos caminos musicales sin conformarse con repetir fórmulas que ya le habían asegurado el éxito.
9 – Behind The Mask
Compuesta por Michael Jackson, Chris Mosdell y Ryuichi Sakamoto
Producida por Michael Jackson y John McClain
Este tema tiene una historia fascinante y, de hecho, es una de las canciones donde más conviene contar el contexto porque explica por qué terminó apareciendo casi treinta años después de haber sido grabada.
Tras descubrir «Behind the Mask», interpretada por la banda japonesa Yellow Magic Orchestra, Michael Jackson quedó inmediatamente fascinado por la composición. Se puso en contacto con Ryuichi Sakamoto para solicitar autorización para escribir una nueva letra y convertir aquella pieza instrumental en una canción propia. El permiso fue concedido y Michael desarrolló una historia completamente diferente, transformando la obra original en una reflexión sobre las máscaras que las personas utilizan para ocultar sus verdaderos sentimientos e intenciones.
La grabación se realizó durante las sesiones de Thriller entre 1982 y 1983 y, durante un tiempo, fue considerada una firme candidata para integrar el álbum. Sin embargo, diferencias relacionadas con los créditos de composición y los derechos de publicación impidieron que la canción avanzara hasta su versión definitiva, por lo que terminó quedando fuera del disco. Paradójicamente, Thriller se convirtió en el álbum más vendido de la historia sin necesidad de incluir una composición que muchos años después demostraría tener un enorme potencial.
Aunque Michael nunca llegó a publicarla, la canción continuó teniendo vida propia. Su teclista Greg Phillinganes grabó una versión para su álbum Pulse en 1985, con la participación del propio Michael en los coros, mientras que Eric Clapton también realizó su propia interpretación años más tarde. Aquellas grabaciones mantuvieron viva una composición que durante décadas permaneció prácticamente desconocida para el gran público.
La letra escrita por Michael aporta una dimensión completamente nueva al tema. Más allá de una simple historia romántica, «Behind the Mask» habla de la dificultad para conocer la verdadera personalidad de alguien que vive escondido detrás de una imagen cuidadosamente construida. La máscara se convierte en una metáfora de las apariencias, de las emociones reprimidas y de la distancia que muchas veces existe entre lo que las personas muestran al mundo y lo que realmente sienten. Es un tema especialmente llamativo dentro de la obra de Jackson, un artista que convivió durante toda su vida con una identidad pública gigantesca y con la permanente sensación de que gran parte del mundo solo conocía una versión superficial de su persona.
Musicalmente, la canción refleja el entusiasmo de Michael por la experimentación sonora de comienzos de los años ochenta. La influencia del synth-pop y de la música electrónica japonesa convive con el inconfundible sentido del ritmo que caracterizaba sus composiciones. Su interpretación vocal alterna delicadeza y energía con absoluta naturalidad, demostrando la facilidad con la que podía apropiarse de estilos musicales muy diferentes sin perder su identidad artística.
Para la edición de Michael, John McClain decidió actualizar la producción respetando la esencia de la grabación original. La nueva mezcla incorpora una instrumentación más contemporánea que acerca la canción al sonido general del álbum, aunque conserva buena parte del espíritu pop y electrónico que Michael había desarrollado durante la era Thriller. El resultado consigue un equilibrio poco habitual: suena moderno sin perder completamente el aire ochentero que define la composición.
Precisamente esa actualización generó un interesante debate entre los seguidores. Mientras algunos valoraron que la modernización permitiera integrar la canción de forma natural dentro del álbum Michael, otros manifestaron su deseo de escuchar oficialmente la versión original grabada en 1982, con los sintetizadores clásicos y la producción propia de aquella época. Nunca quedó del todo claro si Michael tenía intención de revisar nuevamente la canción o si prefería conservarla tal como había sido concebida durante las sesiones de Thriller.
Joe Vogel consideró «Behind the Mask» uno de los grandes aciertos del álbum, destacando que John McClain consiguió actualizar la producción con inteligencia, haciendo que la canción sonara al mismo tiempo contemporánea y fiel a sus raíces. También señaló que muchos seguidores probablemente seguirían prefiriendo la demo original de los años ochenta, donde la producción electrónica y los sintetizadores ocupaban un papel mucho más protagonista. Esa dualidad resume perfectamente el atractivo de la canción: una obra nacida en plena revolución del synth-pop que, casi treinta años después, demostró que seguía conservando toda su frescura y capacidad para sorprender.
«Behind the Mask» terminó convirtiéndose en uno de los mejores ejemplos del extraordinario instinto musical de Michael Jackson. Supo descubrir el potencial de una pieza electrónica japonesa prácticamente desconocida fuera de su país, reinventarla desde una perspectiva completamente distinta y dotarla de un significado profundamente humano. Aunque el destino quiso que permaneciera inédita durante casi tres décadas, su publicación confirmó que las grandes canciones no dependen de una época concreta para conservar intacta su capacidad de emocionar.
10 – Much Too Soon
Compuesta por Michael Jackson
Producida por Michael Jackson y John McClain
«Much Too Soon» es una de las composiciones más antiguas incluidas en Michael. Escrita durante la época de Thriller a comienzos de los años ochenta, permaneció inédita durante décadas sin encontrar el momento adecuado para formar parte de un álbum. Sin embargo, Michael nunca la olvidó. Años después volvió a ella y registró la interpretación vocal definitiva en 1994, durante las sesiones de HIStory en los estudios Hit Factory de Nueva York, demostrando que seguía considerando la canción una obra con suficiente valor artístico como para conservarla entre sus proyectos.
A diferencia de muchas de sus baladas más conocidas, «Much Too Soon» renuncia deliberadamente al dramatismo. La producción es contenida, casi desnuda, apoyándose principalmente en una guitarra acústica y en un delicado arreglo de cuerdas compuesto por David Campbell, cuya presencia va creciendo lentamente sin romper nunca la atmósfera íntima de la interpretación. Esa sencillez permite que toda la atención recaiga sobre la voz de Michael, que transmite la emoción con una naturalidad poco habitual incluso dentro de su extensa discografía.
La canción habla de una pérdida, pero lo hace desde la aceptación antes que desde el resentimiento. El protagonista recuerda un amor que se ha escapado y expresa el deseo de recuperarlo, aunque al mismo tiempo reconoce que algunas lecciones llegan demasiado pronto en la vida. Esa mezcla de esperanza y resignación convierte la composición en una reflexión sobre el paso del tiempo, las oportunidades perdidas y la madurez emocional que solo suele alcanzarse después del dolor.
La interpretación vocal resulta especialmente conmovedora porque Michael evita cualquier exhibición técnica. Canta con una suavidad casi susurrada, dejando que cada frase respire y permitiendo que los silencios tengan tanto peso como las propias palabras. El resultado transmite una sensación de vulnerabilidad muy poco frecuente en un artista acostumbrado a construir producciones de enorme impacto sonoro.
Existe también una clara influencia de la tradición folk y del country estadounidense, un terreno que Michael exploró muy pocas veces a lo largo de su carrera. La guitarra acústica, la sencillez melódica y el protagonismo absoluto de la narración recuerdan a los grandes cantautores clásicos, demostrando una vez más la amplitud de sus referencias musicales y su capacidad para adaptarse con naturalidad a estilos muy diferentes.
La crítica especializada recibió «Much Too Soon» como una de las mayores sorpresas del álbum. Joe Vogel la describió como una de las interpretaciones más sinceras y emotivas de Michael, destacando la elegancia de su instrumentación y la sensibilidad con la que Jackson transmite el sentimiento de pérdida sin caer nunca en el exceso dramático. Otros críticos coincidieron en señalar que la canción permitía descubrir una faceta mucho más íntima del artista, alejada de los grandes himnos y de las producciones espectaculares que habitualmente definían su obra.
Con el paso de los años, «Much Too Soon» ha terminado siendo una de las joyas ocultas del repertorio de Michael Jackson. Su belleza no reside en la espectacularidad ni en la innovación, sino en la honestidad con la que habla de un sentimiento universal. Es la prueba de que, incluso con los arreglos más sencillos y una interpretación contenida, Michael era capaz de emocionar profundamente. En ocasiones, las canciones que esperan décadas para encontrar su momento son precisamente las que terminan revelando con mayor claridad la sensibilidad de quien las escribió.

